¿Cómo saber si el parto se acerca?


Hablaremos de los principales síntomas del parto: contracciones, pérdida del tapón mucoso, ruptura de la fuente y cómo reconocer cada uno de estos, por último, hablaremos de signos importantes, que indican que algo malo puede está sucediendo.

Hay varios síntomas que indican, que el parto se acerca. ¿Cómo diferenciar las contracciones de verdad de las contracciones de Braxton Hicks?
Las contracciones son solo uno de varios signos, que te indican que el momento del parto está muy cerca.

Contracciones de Braxton Hicks o contracciones falsas

A medida que transcurre el embarazo, la mujer embarazada comienza a sentir las contracciones de Braxton Hicks , que son un tipo de contracciones que se encarga de preparar los músculos del útero para el momento del parto, se caracterizan por ser irregulares, presentarse como un endurecimiento de los músculos del útero, o simplemente presión en el bajo vientre.

¿Cómo saber si el parto se acerca?
Se consideran normales si se presentan después de los seis meses de gestación, por lo general aparecen luego de la actividad física, cuando estas cansada, o durante la tarde y noche. Normalmente suelen detenerse cuando cambias de posición, o respiras adecuadamente las mismas van desapareciendo.

Contracciones de trabajo de parto

En primera instancia, estas contracciones son muy similares a las contracciones de Braxton Hicks, con la diferencia de que irán aumentando cada vez más en duración, intensidad y frecuencia, es decir que se volverán de a poco más dolorosas y más próximas entre sí, no cesaran ni se reducirán, de ninguna forma. También pueden presentarse de repente y con mucha intensidad.

¿Cómo reconocer si estás perdiendo el tapón mucoso?

El tapón mucoso, puede desaparecer hasta dos días antes, de que comience el trabajo de parto. Su aspecto es el de una especie de moco, que puede presentarse de varias formas. A detallar:

– Flujo con aspecto de clara de huevo, acompañado de pequeñas estrías de sangre.

– Flujo de color marrón oscuro o rojo.

– Una cantidad pequeña de flujo mucoso y espeso.

– Flujo vaginal intenso durante varios días.

Cualquiera de los signos anteriormente mencionados significa que el trabajo de parto podría llegar en cualquier momento.

¿Cómo reconocer el rompimiento de fuentes?

Hay muchas mujeres que llegan al trabajo de parto sin romper fuentes. Si esto te llegara a ocurrir, sentirás correr por tus piernas, un caudal de flujo, parecido al agua, te dará la impresión de que te estás orinando, o quizás sólo notar un leve hilo de agua.

¿Cómo saber si algo malo sucede?

Hay síntomas del embarazo que te anuncian que es una emergencia o que algo malo esta por suceder, y son los siguientes.

– Rompes aguas o crees que estás teniendo perdida del líquido amniótico.

– Si el líquido que estás perdiendo, es de color amarillo, café, verdoso o viene acompañado de sangre. Porque esto podría indicar la presencia de meconio (heces del bebé), y por tanto sufrimiento fetal.

– Notas que el bebé se mueve mucho menos o no se mueve.

– Tienes sangrado vaginal (parecido a la menstruación), dolor abdominal intenso, o fiebre.

– Comienzas a tener contracciones antes de la semana 38 o tienes algún síntoma de parto antes de lo previsto.

– Tienes dolores de cabeza severos o persistentes, visión borrosa, vez una especie de luces a manera de chispas, molestias en la parte alta de tu abdomen, hinchazón anormal, porque estos síntomas podrían indicar que estas por sufrir de pre eclampsia.

En todo caso, no te fíes de todo lo que lees o te contaron, ten en cuenta que cada embarazo, para cada mujer es distinto, es mejor que tengas siempre a la mano, teléfonos que te puedan servir en caso de emergencia, sobre todo el teléfono de tu obstetra, y el lugar donde este trabaja, para consultarle todas tus dudas, miedos y síntomas, porque él es el que hizo el seguimiento detallado de tu embarazo y podrá darse cuenta rápidamente que es lo que te sucede, y asesorarte con las medidas preventivas y acciones que deberás tomar.

Recuerda que este informe es únicamente un guía, siempre consulta a tu médico.

Autor: Chrystal Tudela