haciendo huerta en casa

¿Qué necesitas para tener una huerta en casa?

En primer lugar, necesitas algo de espacio al aire libre, puede ser un patio, terraza o balcón, con un poco de tierra, almácigos o hasta macetas, en el que dé el sol y que tenga cercana una fuente de agua para facilitar el riego. Se debe disponer de un poco de tiempo para dedicarle todos los días, para evitar que crezcan malezas y regar (en verano dos veces por día y en invierno una).

Las herramientas básicas para hacer una huerta en casa son: saca yuyos, horquilla, azada, rastrillo y pala de mano, regadera, tijera de podar y pala de punta. 

Si en tu casa hay animales, debes instalar algún tipo de cerco para que no se acerquen a la plantación. Y si el lugar elegido es un sitio ventoso, tienes que proteger la huerta con un vallado de cañas o pequeños arbustos.

Huerta orgánica familiar

Ya que vas a cultivar tus propios alimentos, tu huerta debe ser necesariamente orgánica, para cuidar las plantas de los peligrosos agroquímicos. Lo que sí se puede es usar fertilizantes en la tierra para nutrirla. Lo mejor es usar compost (abono compuesto a base de restos orgánicos), tierras abonadas y lombricompuesto (producto a base de defecación de lombrices). Lee que tipos de abonos se pueden usar para preparar la tierra.

Para controlar las plagas se pueden utilizar recetas caseras o colocar “plantas trampa”, que atraen la atención de los insectos evitando que se vayan hacia las verduras y plantas aromáticas. Lo mejor es rodear la huerta con este tipo de plantas, que pueden ser caléndulas y tacos de reina. Otra buena opción es plantar rosales, que captan la atención de pulgones. 

Si en tu huerta aparecen insectos como ciempiés, mariquitas, arañas de jardín, chinches, escarabajos, libélulas, mariposas, abejas y avispas, no los elimines, ya que ayudan a controlar las plagas.

¿Qué cultivar en la huerta de casa?

Lo más aconsejable son las hierbas aromáticas, verduras y frutos, pero no árboles frutales, porque no son adecuados para principiantes. El hecho de usar macetas, almácigos o el suelo directamente, depende del espacio con el que se cuente. La distribución de los cultivos debe ser separando las aromáticas de las verduras de hoja, legumbres y frutos. Si sólo tienes macetas, lo mejor será que cultives aromáticas y verduras de hojas.

Para poder cultivar verduras de hoja, frutos, legumbres y hortalizas, se compran semillas o plantines. En cada caso se te indicará cuál es la mejor época para sembrarlas. Cuando las semillas son pequeñas se hace un surco en la tierra y se depositan en hilera, si son más grandes, como la del zapallo, se las planta de a una, hundiéndolas en la tierra.

 Buenas opciones son: lechuga, espinaca, acelga, remolacha, espárrago, achicoria, apio, perejil, hinojo, arvejas, tomate, calabazas, pimientos, etc. Los tubérculos como las papas, batatas y zanahorias son raíces en sí mismas. Por eso se las corta en cuatro y se las planta como si fueran grandes semillas. Los bulbos (cebolla y ajo) se colocan apenas asomados en la tierra. Lo indicado es no dejar que aparezcan flores en los bulbos ni hojas en los tubérculos.

Rotación de los cultivos

Aunque sea una huerta de dimensiones familiares, se deben rotar los cultivos, por ejemplo, si en esta temporada se plantaron espinacas en este sector, en la próxima temporada allí se plantarán tomates, y las espinacas en otro sector. Lo que sucede es que la tierra se desgasta, porque las plantas consumen algunos de sus nutrientes. Alternando los cultivos se logrará que la nueva planta reponga los nutrientes que le faltaban a la tierra y consuma otros.
Autor: Carolina A. Antonacci