Saber somatotipo para mejorar tu entrenamiento

Existe un dato de suma importancia que nos ayudara a mejorar de manera notable la elaboración de nuestro plan de alimentación y rutina de ejercicios, el somatotipo.

La mayoría de las personas que acuden diariamente a las salas de musculación no tiene idea de cuál es el somatotipo que les corresponde, y esto en muchas ocasiones los lleva a utilizar cualquier rutina o dieta que encuentran publicada en alguna página de internet o revista comercial.

Comencemos por enterarnos cuales son los somatotipos o tipos de cuerpos que existen:

Ectomorfos

Este tipo de cuerpo corresponde a las personas con un metabolismo basal sumamente elevado, debido a esto les puede resultar muy complicado ganar peso. En la mayoría de los casos presentan tensión baja y muy poca resistencia al dolor físico. Este tipo de cuerpo presenta un mínimo índice de grasa corporal y tiene una gran ventaja en los deportes de fondo.

Endomorfos

Este el el tipo contrario a los ectomorfos, presentan un metabolismo basal muy bajo y ganan peso con mucha facilidad, su índice de grasa corporal suele ser alto y su carácter en la mayoría de los casos resulta tranquilo. Cabe señalar que los endomorfos suelen ser personas de buen apetito. Este tipo de cuerpo tiene ventaja en deporte duros como el rugby o incluso el futbol americano.

Mesomorfos

Este grupo es el de mayor equilibrio, tienen una densidad muscular mejor que los otros somatotipos y su físico suele ser esbelto y musculoso. En la muchos casos presentan un carácter de gran vitalidad, armonía y competitividad, tienden a soportar trabajos más pesados y prolongados, por lo que tienen una gran ventaja en varias disciplinas deportivas.

Cabe señalar que en muchos casos un cuerpo puede tener alguna combinación de somatotipos, por ejemplo es difícil encontrar a un atleta puramente mesomorfo, este tipo de cuerpo es el que sobresale en la mayoría de los casos en todo tipo de competencias deportivas.

Ya que tienes muy claros estos conceptos, lo único que resta por hacer es mirarte en un espejo y hacerte algunas preguntas a ti mismo:

¿Gano peso fácilmente?

¿Me cuesta mucho subir de peso?

¿Tengo un físico atlético aun sin hacer ejercicio?

Respondiendo sinceramente a estas preguntas sabrás con toda seguridad que tipo de cuerpo posees.

Ahora que sabes cuál es tu tipo de cuerpo, puedes planear tu dieta y entrenamiento con mayor efectividad, por ejemplo, si eres endomorfo, te tocara tener más cuidado con la cantidad de calorías extra que incluyes en tu plan, si eres ectomorfo entonces deberás cuidar no saltarte ni una sola comida, y bueno en el caso de los suertudos mesomorfos, pueden ser un poco menos estrictos en ese sentido.

Espero que este artículo te ayude a conseguir tus metas con las pesas a corto y largo plazo, recuerda que el secreto para formar un cuerpo perfecto es dar el 100% en el entrenamiento y tener la disciplina para mantener un plan alimenticio al pie de la letra.

Si te ha quedado alguna duda o estas indeciso sobre tu tipo corporal, puedes visitar a un especialista, el examen no es muy caro e incluso en muchos gimnasios el entrenador en turno puede realizarlo sin problemas.

Nota: El presente artículo únicamente es una guía, siempre recomendamos antes de hacer ejercicio consultar un profesional médico para constatar nuestra aptitud para el deporte.

Autor: E.P. Iván Vélez Adame - Foto: flickr.com/Luciano_Alves