Produciendo un cortometraje

Realizar un cortometraje es normalmente el primer paso de cualquier estudiante de cine o cineasta principiante, aunque muchos se especializan en este tipo de producciones, haciendo obras que son consideradas verdaderas obras de arte por la crítica. Pero para llegar a buen puerto en la realización de un corto, es importante seguir ciertas recomendaciones, las que vienen enseguida.

Antes de entrar al tema, es posible que el lector se pregunte qué es, al fin y al cabo, un cortometraje. Y esto es natural, puesto que no existe una definición mundialmente aceptada. Cada país tiene sus propios reglamentos de cine, en los que se establece la duración de un corto. En algunos, se considera que es toda pieza audiovisual de ficción o documental que tenga hasta 15 minutos, en otros 20, y hay incluso los que aceptan que pueda tener una extensión mayor.

Bueno, entonces tenemos la idea de hacer un corto, no importa la extensión. Lo primero que debemos tener, por supuesto, es la idea, la historia en nuestra cabeza. ¿Qué queremos contar? ¿Tenemos algo realmente interesante para narrar o sólo nos gusta el cine y queremos hacer lo que sea, con tal de darse el gusto? Si este último es el caso, es mejor no realizarlo, porque nadie está realmente predispuesto en ver cosas sin sentido o que no tengan contenido. Entonces lo primero es tener algo auténtico e interesante para mostrar.

Para aumentar tus posibilidades de contar una buena historia, es primordial vivir, con todo lo que significa. Difícilmente alguien que no sale de su casa o no tiene ganas de conocer y experimentar podrá escribir un buen guión. Los científicos están de acuerdo en que la creatividad es la capacidad de combinar diferentes ideas, memorias y sentimientos y a partir de eso generar un elemento nuevo. Por lo tanto, ¿cómo esperas crear algo interesante si no vives intensamente? Ten experiencias, disfruta de la vida y ve la mayor cantidad posible de películas, obras, conciertos y de todo lo que puedas.

Una vez escrito el guión, elabora tu presupuesto y haz tu plan de rodaje. Considera horarios de actores, disponibilidad de las locaciones y de los equipos, en fin, todo lo que esté relacionado a la realización del corto. Si no tienes dinero, procura conseguir casas o lugares donde puedas filmar sin tener que pagar por eso. De todos modos, es bueno que consideres pagar algún dinero por el uso de la electricidad y, en cualquier caso, presupuestar el valor de la comida para el equipo técnico y el elenco y de su transporte también.

A la hora de elegir actores, debes pensar cuáles son tus objetivos al realizar el cortometraje. Puede resultar bastante económico e incluso más divertido trabajar con tus parientes o amigos, nunca faltará aquella prima o aquel amigo a los que les gusta la actuación y que se prestarán a aparecer gratis en tu corto. Pero si tus fines son profesionales, si deseas hacer algo que pueda ser apreciado e incluso participar de festivales, considera la idea de contar con actores que al menos tengan experiencia en teatro o en otros cortometrajes, verás cómo ellos te darán resultados mucho mejores y compensarán tu esfuerzo.

En cuanto al equipo, lo más recomendable es utilizar una cámara digital, puede ser una miniDV, cuyos costos son bajos, o una HD, que tiene un valor mayor pero una calidad realmente profesional. En ambos casos, la buena resolución de tu película estará garantizada, pero debes invertir también en un buen equipo de iluminación, de hecho ahí está el secreto para que tu cinta se vea bien. Así que asegúrate de contar con un buen camarógrafo y un buen iluminador, ellos darán el toque de calidad en la imagen. Si tienes dinero para filmar en película, hazlo, pero recuerda que las facilidades de rodaje y edición proporcionadas por el formato digital, además de los costos notablemente más bajos hacen que rodar en 35 o 16mm no tenga mucho sentido actualmente.

Respecto a los derechos autorales, son muchos los que están implicados en una película. El primero es el derecho a contar la historia. Si es tuya, no hay problema, pero si se trata de una adaptación de un libro, por ejemplo, o si la idea original pertenece a otra persona, asegúrate de conseguir su consentimiento por escrito. Los actores también deben contar con un contrato de exploración de imagen, así como toda música y efecto de sonido utilizado debe tener su respectiva autorización. Si eres músico o sabes producirla en computadora, puede ser una buena idea trabajar sólo con música original, así te ahorras la burocracia y los gastos con ese tema. O puedes buscar, tanto música como sonidos, en sitios que los ofrecen libres de derechos; es tu opción.

Ya en rodaje, es interesante que cuentes con un storyboard en manos. Éste es el guión en dibujos, con las imágenes de los planos que pretendes realizar. Es bueno tener uno porque así será más fácil dar las instrucciones al equipo de luces y fotografía, y también a los actores. Pero no todos trabajan con storyboard, hay directores que prefieren prescindir de uno, así que es tu decisión también.

Con el cortometraje ya realizado, tu labor será la de editar el corto. Será entonces que deberás disponer de una muy buena computadora, porque los programas de edición son pesados y ocupan bastante memoria, así que si tu procesador no es decente, tendrás muchos dolores de cabeza. El programa de edición más utilizado es el Adobe Premier, pero existen otros en el mercado, eso es cuestión de gustos.

Finalmente, a la hora de promover tu trabajo no te olvides de utilizar Internet, en especial redes sociales como Facebook, y MySpace, y de construir una página web o, en su defecto, un blog. También procura incluir el tráiler en sitios de videos como YouTube, Metacafe, Revver y Dailymotion, que son los más indicados para ello. Suerte!