Proyecto de cine, filmar una película

En el mundillo del cine, se suele decir que todos tienen ideas, pero no todos disponen de un proyecto. Si quieres realizar tu propia película y no quedarte tan sólo en el intento, es recomendable que presentes un buen proyecto, lo que no significa solamente que tu guión sea interesante, sino que todo el documento que resume las características de tu producción esté bien presentado.

Ahora bien, pero entonces… ¿de qué se trata presentar un buen proyecto? Bueno, presentar un buen proyecto es redactar, de manera concisa, exacta y esquemática, utilizando datos reales y arrojados con base a un estudio previo, en qué consiste la película que deseas hacer.

Uno de los principales puntos que debes tomar en cuenta a la hora de presentar un proyecto, y uno donde muchos fallan, es en presentar un presupuesto real, que haya sido elaborado mediante una cuidadosa investigación de precios, materiales, servicios y ofertas. Es decir, no se trata de arrojar valores al aire ni de redondear precios, sino de tener los precios reales de cada insumo o servicio que será utilizado en la película. Lo ideal es que haya una persona encargada de elaborar el presupuesto.

Alguien con experiencia y también mucha paciencia y método para pesquisar y comparar precios, para luego ponerlos sobre el papel. Recuerda que un costo no debe estar ahí “porque sí”, sino tener una base real. Tampoco eleves los costos buscando redondearlos, trata de ser lo más exacto posible, para no salirte de lo que es correcto.

En cuanto a los insumos y servicios, debes desarrollar paralelamente un plan de rodaje para saber cuáles y en qué cantidad los vas a necesitar. Por ejemplo, no es lo mismo programar una media jornada que una completa, porque probablemente en este último caso tendrás que prever la provisión de almuerzo o cena para todos los integrantes del equipo. Asimismo, el número de cintas que necesitarás estará directamente relacionado a la cantidad de días de rodaje o, más bien, al metraje de tu película.

Pero un presupuesto también debe considerar el pago de salarios; éste en realidad siempre debe ser al menos la mitad de tu presupuesto total. En pocas palabras: el talento debe representar el 50% o más de tus costos finales. Claro que muchas personas trabajan con actores sin pagarles o dándoles un valor simbólico, pero ningún proyecto será tomado en serio si está diseñado de esa manera. Así que destina un valor justo a tus técnicos y actores. Al final, lo mejor es incluir una declaración jurada del presupuesto de preproducción, de rodaje y de postproducción.

Además del presupuesto, toma en cuenta estos puntos: tener claro cuál será la duración de la película, el plan de difusión de la misma y fechas tentativas para el desarrollo del rodaje y la conclusión de la versión final. No te olvides de incluir también la autorización del guionista (y del autor del texto original, en caso de que se trate de una adaptación) y la reseña con los antecedentes del director y del productor.

Una buena idea, en caso de que tengas a tu elenco definido, es presentar una reseña de los protagonistas, si éstos son reconocidos. Hacerlo te permitirá conseguir fondos con mayor facilidad, ya que cualquier inversionista se sentirá más seguro si en un proyecto intervienen nombres conocidos. Ten claro cuál es la cantidad de dinero que deseas captar, y asegúrate siempre de contar con algún porcentaje ya de entrada, pues esto también dará mayor seguridad a posibles inversionistas.

Ahora, respecto al cronograma, lo mejor es no apresurarse y plantear que la realización del proyecto ocurra en fechas próximas. Prácticamente todo proyecto de película tarda más de lo previsto, y esto por una razón muy sencilla: hacer cine es caro y difícil, y más aun si estamos hablando de Latinoamérica, donde las condiciones son naturalmente más complicadas y la economía menos pujante. Así que piensa tus fechas considerando que no todo saldrá como previsto y que tardarás más de lo deseado en conseguir los fondos.

Finalmente, no te olvides de la parte principal de toda película: su historia. Obviamente, no incluirás en el resumen del proyecto una copia del guión, a menos que las condiciones sean ésas. Lo que debes hacer es agregar la sinopsis y el argumento. La primera debe ser bastante corta y lograr condensar en pocas líneas de qué se trata tu película.

A su vez, el argumento es la narración más extensa de la historia, pero sin diálogos; la misma no debe ser mayor a 2 o 3 páginas y debe ser redactada de manera a captar la atención de quien lee y hacerlo conocer la historia aun sin leerla por completo.

Lo demás, por supuesto, son detalles como el nombre de la productora y las características mismas del proyecto, como las locaciones y necesidades específicas de la obra.

Autor: Sergio Marcio - Foto: flickr.com/SuperCuintin