¿Cómo mejorar pegada a la pelota?

El fútbol es el deporte más popular del mundo y mueve millones de dólares todos los años, además de tener muchos fanáticos a los que les gusta tanto verlo como practicarlo. Si estás en este segundo grupo y deseas ser un mejor futbolista, invertir tiempo en entrenamiento y en aprender algunas técnicas se hace fundamental.

En primer lugar, es importante tomar en cuenta que el fútbol es un deporte colectivo, así que debes pensar en conjunto y también anticipar lo que hará el rival. Procura mirar más a tus compañeros y a los adversarios cuando juegan, aprende sobre lo que hacen y sobre sus movimientos antes de pasar o dominar el balón. Eso te permitirá comprender y conocer más a fondo a los otros participantes del juego, y así mejorar tus mismas acciones y reacciones durante el partido (y en los siguientes también).

En la misma línea del párrafo anterior, debes buscar entender bien cómo piensan los arqueros, de manera a que te anticipes a ellos y logres poner el balón donde él no alcanzará. Procura ver sus ojos, sus gestos y todo lo que tenga que ver con el cuerpo para predecir a qué lado se lanzarán o que acción tomarán cuando estés frente a ellos.

Para mirar a los demás, es necesario quitar los ojos del balón. Y aquí está otra regla clave del juego, que es conducir la pelota sin mirarla. Tus pies son lo que deben controlar el balón, no tus ojos, pues éstos deben estar puestos en los demás jugadores y en toda la cancha, de manera a elegir la mejor jugada a hacer. Tener los ojos en tu alrededor y no el balón te permitirá leer mejor la jugada.

Si estás en posición de marcar, sirve la misma regla mencionada anteriormente: observar. Es muy común que los jugadores elijan siempre el mismo lado o el mismo pie para dar un pase, patear o moverse. Entonces si logras anticiparlo, te será mucho más fácil marcarlo y de esa manera bloquear sus jugadas con menor esfuerzo. De todos modos, busca no ir con demasiada rapidez a la jugada, pues puedes pasarte de largo y dejar a tu equipo expuesto o ser obligado a cometer una infracción, así que si estás en defensa trata de ser cauteloso y no te quieras apurar mucho en quitar el balón.

Al ser un deporte colectivo, el fútbol tiene como uno de sus elementos principales el pase, por lo tanto éste es quizás el punto más importante que debes mejorar para convertirte en un buen futbolista. El buen pase se inicia con un buen lanzamiento de la pelota y finaliza con una buena recepción de la misma, así que debes entrenarte en ambos fundamentos.

Para practicar el pase, un buen entrenamiento es buscar recibir el balón y tocarlo de inmediato, sin dominarlo. Esto quiere decir que, en lugar de parar la pelota con el pie y luego dar el pase, sencillamente recibir y al mismo tiempo tocar al compañero. A esta jugada se le dice “tocar de primera” y consiste en decidir a quién se le va a pasar la pelota cuando ésta todavía no le haya llegado a uno.

Otro fundamento importante en el juego es saber rematar, ya que un partido se gana con goles, así que trata de mejorar tu técnica para patear el balón, independientemente de la posición en que juegues. Fíjate en tus dos piernas: una servirá de apoyo y debe estar bien colocada, mientras la otra dará la fuerza y dirección del remate. Debes entrenar dos tipos de remate: con balón en movimiento y con balón detenido. Este último puede ser hecho incluso en solitario, frente a un arco o algo que lo represente. El primero requerirá de al menos una persona que haga los pases, para que remates y mejores ese fundamento.

Además de las técnicas de juego, debes necesariamente invertir en tu preparación física. Los tres aspectos más valorados en un atleta de este deporte son la fuerza, la resistencia y la velocidad, y todas ellas tienen que ver con tu preparación y condición física. Entonces, además de jugar al fútbol debes realizar carreras diarias, tanto en velocidad como en resistencia. Sigue una rutina de ejercicios predeterminada para lograr una mejor condición de tu cuerpo y resistir al trajín de un partido. Haz ejercicios de carrera en velocidad para mejorar tus tiempos, pues eso te dará una ventaja sobre tus adversarios.

Finalmente, no está demás seguir algunas reglas que sirven para todos los juegos, especialmente si son colectivos. No son precisamente de cómo ser un futbolista más hábil o aumentar tu capacidad, sino de cómo ser un mejor deportista. Entre ellas, está saber respetar a los compañeros de equipo, no insultarlos ni echarles la culpa por alguna derrota o gol sufrido, más bien motivarlos y elogiarlos. También jugar de manera justa y con lealtad; y, por supuesto, tener conciencia de que en el fútbol, como en cualquier juego, se puede perder o ganar.