¿Cómo limpiar pisos de cerámicos o porcelanato?


Los pisos de cerámicos y de porcelanato son excelentes opciones a la hora de revestir tu hogar, ya que son altamente duraderos y de fácil limpieza y mantenimiento.

Los pisos de cerámicos y de porcelanato no requieren ningún cuidado extremo ni especial. Para limpiarlos sólo necesitas agua y algún limpiador líquido común. Por supuesto que dentro de las recomendaciones generales está establecido que no se deben utilizar ningún tipo de ácidos ni productos abrasivos.

Cómo sacarles brillo a estos pisos?


La medida más sencilla es pasarles una mopa o un paño limpio, seco y suave por toda la superficie. Pero si quieres darles un brillo extra, puedes probar con una solución de agua y un poco de vinagre. Una vez que termines de fregar tus baldosas con este líquido, tendrás que enjuagarlo con agua limpia y una vez que se haya secado, pasarle una mopa o un trapo seco.

La rutina de limpieza es la siguiente: para quitar el polvo y la suciedad tienes que utilizar una suave escoba o escobillón para barrer. Si ves que en las esquinas te queda algo de suciedad acumulada puedes utilizar la aspiradora. Una vez que recojas la basura, podrás proceder a lavarlo.

Para ello, llena un cubo con agua mezclado con un poco de líquido limpiador regular. Sumerge una fregona en él o un trapo de piso y repasa toda la superficie. Si el piso estaba muy sucio o muy manchado puedes hacerlo dos veces. Para terminar, vacía el cubo que recién utilizaste y llénalo con agua limpia. Vuelve a pasar la fregona o el trapo sobre todo el piso para eliminar restos de líquido limpiador. De ser necesario, escurre bien tu elemento de limpieza para darle una última pasada casi seco.

¿Conviene encerar los pisos de cerámicos o de porcelanato?

Expertos aseguran que estos tipos de revestimiento están preparados para sobrevivir largos años siempre en buen estado, y que con sólo limpiarlos de la manera recién descripta es suficiente.

Pasarles cera a los pisos de cerámicos o de porcelanato no es una buena idea ya que en realidad no lo necesitan, y lo único que lograrás es agregarles una capa extra de algún material que lo deteriorará sin ninguna necesidad.

El cuidado de las juntas del piso

Si las juntas son bastante pronunciadas y atraen mucha suciedad puedes limpiarlas con una mezcla de bicarbonato y agua. Utiliza un cepillo de dientes en desuso para fregar las juntas y luego enjuaga con agua limpia.

No utilices productos fuertes como la lavandina o el amoníaco para limpiar las juntas ya que podrán deteriorarlas o decolorarlas.

Autor: Carolina Antonacci