Paso a paso huerto ecológico

Lo primero que debemos valorar para la elaboración de nuestro huerto ecológico , es el espacio disponible, su ubicación con respecto a factores esenciales como son el sol, viento, tierra, etc. Luego valorar que queremos y podemos cultivar de acuerdo al clima del país en el que nos encontremos.

Lo segundo, la cantidad de frutas y hortalizas (semillas o esquejes) que vamos a sembrar, es muy importante ya que hay que tener en cuenta que lo que vamos a producir son alimentos perecederos, y el objetivo será desperdiciar lo menos posible, para ello tendremos factores en cuenta como, número de personas que habitan en las casa, si lo que producimos se puede congelar o transformar en conservas, etc.

Los huertos tradicionales son especies de canteros bien arreglados que se extienden de forma paralela, separados por estrechos pasillos de tierra, césped, etc que se utilizan para acceder a nuestras plantas, para poder trabajar mejor en ellas. Antes de preparar la tierra para su posterior siembra, debemos trazar el diseño de nuestro huerto, es decir, donde ubicaremos las diferentes familias de frutas y verduras, de acuerdo al espacio y su posición con respecto al sol.

Primero tomaremos medidas y calcularemos el espacio disponible, tomamos un papel y dibujamos a escala la silueta o perímetro de nuestro terreno para poder proyectar mejor nuestro huerto ecológico.

Situáremos el norte en relación con nuestro huerto y lo reflejaremos en nuestro papel con un indicador.

Añadiremos en el papel, todas aquellas estructuras sólidas que rodeen o estén sobre la superficie (paredes, vallas, edificios, etc) prestando especial atención a la sombra que pueden proyectar sobre el futuro huerto ecológico.

Luego ubicaremos en nuestra maqueta la existencia o no de árboles u otros objetos rígidos como parrilleros, etc.

A continuación proyectaremos aquellas estructuras que utilizaremos para apoyo de nuestro huerto ecológico, como puede ser: cobertizo, invernadero, cubo de compostaje, depósito de agua, etc.

Por último dibujaremos los futuros canteros con sus respectivos cultivos y posición en relación a los factores antes mencionados (sol, tierra, drenaje, etc)

Ubicaremos en la parte más soleada, los tomates, los pimientos (rojo, amarillo, verde, padrón) o frutas como el melón o la sandía. Las verduras de hoja verde como la lechuga, espinaca, acelga, grelos, etc se deben colocar en la parte más sombría, (se puede cultivar todo el año), brócoli coliflor, col de bruselas, repollos , judias, tampoco necesitan una exposición solar muy importante.

Es bueno tener una zona alejada de edificios, paredes o árboles, con esto no aseguramos una luz directa y continua, fundamental para el resultado final. Es muy importante, saber que condiciones tiene el terreno, tipo de tierra, drenajes, si es necesario el complementar con abonos, etc. mientras más conozcamos nuestra tierra, mejor provecho sacaremos de nuestro huerto.

Es necesario evitar las exposición a el viento, para ello utilizaremos aquello que tengamos a mano, y que creamos conveniente, mallas, estructura de cañas o bambú etc. Otro factor importante es el riego, es importante mantener un riego uniforme, deberemos analizar si nuestro terreno o jardín posee árboles, si los hay, nuestro riego deberá ser mayor. Hay que evitar ubicar el huerto cerca de grandes árboles, pueden reducir considerablemente la cantidad de agua que llega al suelo y a las raíces, eso puede causar la sequedad de la superficie y con ello la improductivo de nuestro terreno.

La temperatura, factor importante que afecta en genera a nuestros huertos en casa, si bien es algo que no podemos controlar, en sitios donde se produzcan heladas o grandes cambios de temperatura entre el día y la noche, es recomendable el uso de medidas físicas como lo son invernaderos, o simplemente cubrir los canteros cultivados con un nylon especial transparente.

Preparación del terreno

Evidentemente el trabajo va a depender de la cantidad de superficie a cultivar. Para preparar la tierra para su posterior siembra, debemos de disponer de herramientas, como una pala o sacho. Levantaremos con las pala la capa superficial de lo que hay en el jardín, parcela o terreno, si tenemos césped lo levantáremos. Una vez limpiada la superficie, trabajaremos la tierra con un sacho, levantándola y removiéndola lo más posible, para que se oxigene y renueve correctamente.

Si se trata de un terreno estéril o poco fértil, una vez removida la tierra, añadiremos compost, o cualquier abono orgánico, como puede ser bosta de caballo, de gallinas, materia orgánica, etc , hechos los canteros rectangulares o cuadrados dejáremos unos diás asimilar a la tierra para su posterior sembrado. Podemos utilizar pequeñas vallas de madera, o lo que tengamos, para delimitar los canteros del césped y por si tenemos animales domésticos no puedan acceder a nuestros cultivos.
Al cabo de unos días volvemos a remover la tierra, regamos de forma abundante, y con el zacho haremos hileras paralelas de pequeños surcos, donde irán a posterior las semillas o esquejes.

Autor: Fabián Gastón