Las claves para ser un buen actor


Si quieres ser un buen actor, debes estar dispuesto a invertir en tu formación y eso no abarca solamente –aunque también– la formación académica, sino también aprender otras disciplinas, leer mucho y buscar información sobre varios temas.

El tema puede dar lugar a la pregunta si el buen actor nace o se hace, pero aun partiendo de la idea de que la persona ya nace con una capacidad natural para la actuación, es importante recordar aquella famosa frase que sentencia que el talento está compuesto de un 10% de inspiración y un 90% de transpiración. Y es eso, así que de nada sirve tener aptitudes si no se trabaja sobre ellas, aumentando el potencial.

En principio, una característica fundamental de cualquier actor debe ser la determinación; esto porque ésta es una profesión difícil, en la que uno es un desempleado en potencia, puesto que no se trata de una ocupación estable, en la mayoría de las veces. La historia del cine y la televisión está plagada de ejemplos de grandes actores que fueron descubiertos bastante tarde, porque no tenían suerte en los castings. Por lo tanto, hay que estar preparado para recibir negativas y no bajar los brazos por ello.

La formación es un punto clave, y aunque hay casos de actores que no han pasado por una escuela, es deseable que se estudie para enriquecerse de métodos y técnicas y dotarse de herramientas útiles para el arte de la representación. Además de seguir la carrera de actuación, es algo muy positivo tomar cursos cortos y asistir a talleres, especialmente si son dictados por artistas de prestigio y capacidad reconocida.

Al margen de las técnicas de actuación, el aspirante a actor debe apuntar a tener una formación integral, por lo que es valiosísimo aprender a bailar y cantar, por ejemplo. Además, éstas son habilidades que incluso pueden servir para ganarse un papel. En la medida en que el actor se forma en varias disciplinas, aprende a extraer lo mejor de sus posibilidades físicas y mentales, pudiendo realizar un mejor trabajo de interpretación.

Pero formarse no se trata solamente de aprender técnicas, sino también de invertir en conocimiento. Y aquí no se habla tan sólo de conocimiento directamente relacionado a la profesión: todo tipo de conocimiento y aprendizaje es válido, pues mientras más información y datos tenga uno en mente, mayores serán sus capacidades expresivas y creativas. Por lo tanto, busca leer mucho: libros, revistas, periódicos, sitios web. Trata de estar siempre en una búsqueda insaciable por conocimiento.

Además del lado racional, cultiva tu lado sensible. Y es que un buen actor, por naturaleza, debe tener sensibilidad para captar y absorber lo que está a su alrededor y plasmarlo en un trabajo de actuación sólido y creíble. Apasiónate: debes tener pasión por lo que haces. No importa si es un papel grande o pequeño, si es una gran producción o un corto de aficionados. Debes enamorarte de tu personaje, entregar todo de ti en la actuación y hacer tu mejor trabajo posible. Eso imprimirá otro matiz en la pantalla o sobre el escenario; y cree que se notará.

Otro punto importante es ser humilde. Puedes ser un gran actor, pero si no tienes humildad terminarás estancándote, al creer que eres “demasiado bueno” o que ya no tienes nada por aprender. Escucha bastante, tanto de maestros, como de directores o de compañeros de profesión. Todos ellos pueden tener cosas interesantes para enseñarte. No te portes como una estrella, sino como un artista siempre dispuesto a aprender.

También debes empaparte de todo lo que rodea tu personaje. Si es un médico, no viene mal charlar con uno, visitar un hospital, leer sobre temas relacionados y, principalmente, observar. De hecho, la observación es fundamental en el trabajo del actor. Asimismo, asegúrate de conversar con el director sobre lo que busca del personaje y observa también todo el trabajo que se realiza detrás de cámaras o bambalinas.

Por último, trata siempre de estar puntual a la hora de los ensayos y al momento del rodaje o de la puesta en escena. Procura llegar antes del horario fijado, aprovecha para charlar con la gente de producción y muéstrate siempre dispuesto a repetir la escena o a hacer un nuevo repaso del texto, por más cansado que estés. Eso te llevará a ser un mejor actor y a perfeccionar tu trabajo, convirtiéndolo de bueno a excelente.